Régimen General o Pequeño Contribuyente: por qué tu punto de venta debe saber la diferencia
La factura de un Pequeño Contribuyente no se parece a la de un Régimen General: distinto IVA, distintas leyendas, distinto riesgo con la SAT. Cómo PUNTO conoce tu régimen y emite cada factura como debe, sin que tengas que acordarte.
Abrís tu negocio, empezás a facturar, y en algún momento aparece la pregunta que casi nadie te explica bien: ¿sos Pequeño Contribuyente o estás en el Régimen General? No es un trámite menor. De la respuesta depende cuánto IVA pagás, qué dice tu factura, y si la SAT te va a buscar problema después.
Y acá está el detalle que muchos sistemas ignoran: la factura de un Pequeño Contribuyente NO se parece a la de un Régimen General. Si tu punto de venta no sabe en cuál estás, va a emitir mal — y en facturación electrónica, "mal" queda registrado en la SAT desde la primera venta.
Las dos formas de estar frente a la SAT (en simple)
Pequeño Contribuyente. Es el régimen para negocios que venden hasta cierto tope al año. Paga un porcentaje fijo de IVA sobre las ventas —no el mecanismo de débito y crédito fiscal del régimen normal—, presenta una declaración mensual sencilla, y su factura lleva una leyenda obligatoria: "Pequeño Contribuyente" y la aclaración de que no genera derecho a crédito fiscal. Es decir: tu cliente no puede usar esa factura para acreditarse IVA. Simple de llevar, pensado para el negocio chico.
Régimen General. El contribuyente normal cobra el 12% de IVA desglosado, maneja crédito y débito fiscal, y para el ISR elige cómo tributar (sobre ingresos o sobre utilidades). Su factura desglosa el IVA y, según el caso, lleva la leyenda de ISR que le corresponde.
*(Los topes y porcentajes exactos los define la SAT y conviene confirmarlos con tu contador. Lo importante acá es el concepto: son dos mundos distintos, con dos facturas distintas.)*
El error que cuesta caro
El problema típico: un negocio cambia de régimen —creció y pasó a General, o al revés—, o alguien configuró el sistema apurado, y las facturas siguen saliendo con la leyenda equivocada:
En papel, eso se corregía tachando. En FEL no: cada factura mal emitida es un documento electrónico ya certificado ante la SAT. Corregir es anular y re-emitir, y acumular esos errores es justo lo que dispara una revisión.
Cómo lo resuelve PUNTO
PUNTO te pregunta una sola vez en qué régimen está tu empresa —Pequeño Contribuyente o Régimen General— y a partir de ahí cada factura sale como debe, sola:
Por qué importa más de lo que parece
Tu factura no es solo un papel para cobrar: es lo que la SAT ve de vos. Que diga exactamente lo que tu régimen exige es la diferencia entre una contabilidad limpia y una que, el día de una revisión, te hace perder tiempo y plata explicando errores que el sistema debió evitar.
PUNTO parte de una idea simple: vos vendés, el sistema se encarga de que la factura esté bien. Saber tu régimen y emitir en consecuencia no es una función avanzada que se cobra aparte — es lo mínimo que un punto de venta guatemalteco debería hacer.
¿No sabés en qué régimen estás, o si estás emitiendo bien? Escribinos por WhatsApp y lo revisamos con vos.
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